Mandar los anuncios a la página de inicio es pagar el clic y perder al visitante entre menús. Una landing page tiene un solo mensaje, el mismo del anuncio, y un solo objetivo: que te deje sus datos o te escriba por WhatsApp.
Una landing page, o página de aterrizaje, es una página independiente hecha para una campaña: el visitante llega desde un anuncio, un correo o una publicación, y la página le da una sola cosa que hacer. No tiene el menú del sitio ni enlaces que distraigan, y todo su contenido empuja hacia esa acción.
Google Ads califica cada anuncio con un nivel de calidad, y uno de sus tres componentes es la experiencia en la página de destino. Una página rápida, clara y relacionada con el anuncio mejora esa nota, y un mejor nivel de calidad puede bajar lo que pagas por cada clic.
Cada landing sale con la medición conectada: el envío del formulario, el clic a WhatsApp y la llamada cuentan como conversiones en Google Ads, en Meta y en tu analítica, con una página de gracias propia. Así sabes cuánto te costó cada contacto.
Si también llevamos tu publicidad, la landing y los anuncios se diseñan juntos, con el mismo mensaje, y se mejoran juntos con los datos de cada mes.
Se cotiza por página. El precio depende de si partimos de tu sitio actual o de cero, y de cuántas variantes necesitas para tus campañas.
Sí, en una dirección de tu propio sitio, por ejemplo tusitio.com/promocion/. Así suma a tu dominio y no depende de una herramienta externa.
Una por oferta o por público. Dos campañas que prometen lo mismo pueden compartirla; una promoción distinta necesita la suya.
Cuéntanos qué campaña vas a lanzar o cuál ya tienes, y te proponemos la página.